Cuando la criptografía falla – Arturo Quirantes Sierra

Cuando la criptografía falla – Arturo Quirantes Sierra

En nuestro mundo digital, la protección de la información es un elemento fundamental. Usted, sin darse siquiera cuenta, está utilizando criptografía a diario: al conectar el móvil, al sacar dinero del cajero, al navegar por Internet, al enviar mensajes por teléfono, al pagar con el abono de transporte. Incluso su documento de identidad y su pasaporte incluyen elementos criptográficos. Pero ¿sabe cómo funcionan? Y sobre todo, ¿sabe por qué fallan tan fácilmente?

He escrito este libro para intentar explicárselo. No se trata del habitual tratado sobre teoría de números, algoritmos de clave pública o firmas digitales, aunque también están explicados. Mi propósito es mostrar cómo la criptografía ha moldeado el comportamiento de industrias y modelos de negocio que usted utiliza asiduamente, combinando detalles técnicos con explicaciones cotidianas. A lo largo de las últimas dos décadas, sectores como la telefonía móvil o la discografía en DVD han sufrido profundas transformaciones, y en más de una ocasión la inseguridad de los sistemas de cifrado ha sido causa fundamental. Podrá usted ver resueltas dudas como:¿Hasta qué punto los algoritmos criptográficos GSM son seguros?¿Por qué en los años noventa pillaron a Txiqui Benegas hablando de “el enano” o “el one” en su flamante Motorola?¿Cómo es posible que haya tanto fraude en tarjetas de crédito, ahora que los chips los hacen invulnerables?¿Qué se han inventado los hackers de Boston o Londres para viajar gratis total con los nuevos bonos de transporte?¿Qué hay de cierto en los rumores de que los mensajes de WhatsApp están mal protegidos?¿Realmente tantos usuarios utilizan 12345 como contraseña?¿Puede ser hackeado un marcapasos?¿Es tan bueno Dan Brown cuando escribe libros sobre criptografía?¿Qué tienen en común la criptografía y el asesino que dio origen a la saga de Harry el Sucio?¿Qué debo hacer si me roban la tarjeta de crédito?¿Por qué las autoridades de Washington no pudieron alertar a tiempo a los mandos militares de Pearl Harbor sobre el inminente ataque?¿Por qué tantos hackers odian a Sony y aman su PlayStation3?

En serio, ¿debería cambiar mi contraseña? Me gusta 12345, es fácil de recordar. Tampoco es tan importante, ¿no?

No es necesario que tenga conocimientos matemáticos de alto nivel. Lo único que necesita es su experiencia de usuario. Si, por el contrario, se queda con ganas de ampliar información, el libro incluye más de quinientas referencias digitales de todo tipo. Un clic en el lugar adecuado, y su lector de libros le llevará directamente a la fuente original.

Y recuerde: 12345 no es una contraseña válida. En serio.


El camino de los Ingleses – Antonio Soler

El camino de los Ingleses – Antonio Soler

El camino de los Ingleses es la historia de un grupo de adolescentes, no tan adolescentes puesto que alguno ya estudia en la universidad. La historia está narrada por un espectador cercano, adolescente también —acaso el propio Soler—, y se desarrolla en el entorno de uno de los barrios o mezcla de barrios con solera de la ciudad de Málaga: el contorno urbano que va desde el Camino de Antequera hasta el eje de las calles Martínez Maldonado y Eugenio Gross.

Hay múltiples historias dentro de esta novela, tantas como personajes tiene, y de éstos hay un buen montón. Aunque la trama gira en torno a un muchacho, pobre, dependiente de una droguería, al que le extirpan un riñón y el vecino de cama en el hospital le regala un ejemplar de La Divina Comedia. A partir de aquí, Miguel Dávila, el chico, se hace poeta y ya todo es posible o imposible, según se mire.


Boabdil – Antonio Soler

Boabdil – Antonio Soler

En «Boabdil. Un hombre contra el destino», Antonio Soler pone en juego su indiscutible talento para la narración para contar la historia de dos personajes formidables: Boabdil, el último rey nazarí de Granada, encarnación de un sino trágico, y Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, ejemplo de las virtudes guerreras. Estos dos hombres, obligados a enfrentarse aunque en otras circunstancias hubieran estado destinados a entenderse, simbolizan el final de una época apasionante que Soler recrea con destreza, conocimiento y nervio.


El juego del revés – Antonio Tabucchi

El juego del revés – Antonio Tabucchi

«Una colección de relatos de elegante imprevisibilidad bajo el signo de una cultura literaria suntuosamente refinada»: así calificó el crítico italiano Giovanni Raboni a El juego del revés, otra muestra de la extraordinaria sabiduría narrativa de Antonio Tabucchi, un autor capaz de cautivar tanto a los lectores «normales» como a aquellos más exigentemente «literarios» y apasionados por músicas verbales y figuras narrativas. El primer relato que da título al volumen proporciona también, en cierto sentido, la clave de la lectura. Un hilo común recorre el libro entero, el de la bipolaridad, el desdoblamiento, el contraste, en un juego infinito, como es infinito el océano de la lengua. Aunque todos los relatos rayan a gran altura, cabría quizá destacar, para atrapar irremisiblemente al lector, la bellísima «Carta desde Casablanca», que evoca la carrera del travestí Giosefine, llamada así en recuerdo de Joséphine Baker, o «El pequeño Gatsby», un texto magistral en el que aletea el fantasma de Scott Fitzgerald.

Bajo tierra – Mark Billingham

Bajo tierra – Mark Billingham

Luke Mullen, un adolescente, no ha vuelto a casa. Sus compañeros del colegio lo vieron por última vez subiendo a un coche con una mujer, y no está claro si se ha marchado voluntariamente o ha sido secuestrado. Hijo de un ex inspector de policía, Luke carece de antecedentes de absentismo escolar o mala conducta. Los policías que buscan al muchacho tienen la firme convicción de que se trata de un secuestro. Y saben que, cuanto más tiempo pase, más probabilidades hay de que Luke aparezca muerto. Y entonces su familia recibe una cinta de vídeo…

El Inspector Tom Thorne, asignado con carácter especial a la Unidad de Secuestros, busca desesperadamente al muchacho, y de paso investiga a todos aquellos que podrían guardarle rencor a él o su familia, a partir de una lista elaborada por el padre de Luke, que como inspector jefe de la Policía había retirado de la circulación a numerosos criminales. Pero en esa lista falta un nombre: el de un delincuente que amenazó en público al padre de la víctima y que es el principal sospechoso de un asesinato sin resolver. Tom Thorne prontó se dará cuenta de que no puede permitirse el lujo de perder el tiempo, y que tendrá que excavar profundamente en el pasado, removiendo casos anteriores y episodios olvidados. Algunos secretos se ocultan tan fácilmente como un cuerpo, y aunque Luke Mullen sigue vivo, dejarse llevar por las evidencias y las suposiciones es la manera más fácil de hacer que acabe muerto y bajo tierra.


Ejercicios respiratorios – Anne Tyler

Ejercicios respiratorios – Anne Tyler

La autora de El turista accidental nos presenta a Maggie, mujer fantasiosa, entrometida y atolondrada, y a su marido, Ira, paciente, ponderado y, a su modo, infalible. De la mano de estos personajes, en parte extraordinarios y, en parte, vulgares y corrientes, Anne Tyler nos lleva a conocer, en un solo día, la vida toda de los Moran y cuanto hay que saber sobre su matrimonio: las esperanzas y los proyectos nunca realizados, los fracasos de sus hijos y las tormentas que desencadenan en el hogar, y cómo, a pesar de llevar veintiocho años casados y de las discrepancias que median entre ellos, siguen, en cierto modo, gustándose y queriéndose.

Narrado todo con una inteligente mezcla de ternura y humor, de situaciones absurdas —vividas o recordadas— y de numerosos personajes secundarios, encarnación todos ellos, incluidos los Moran, de la mediocridad y de la aceptación del fracaso como medio para sobrevivir.


Los clarines del miedo – Angel Maria de Lera

Los clarines del miedo – Angel Maria de Lera

Ángel M.ª de Lera nació en el año 1912 en Baides (Guadalajara), criándose en el País Vasco y en Castilla. Estudió Humanidades y Filosofía en el Seminario de Vitoria y Derecho en Granada. Ha desempeñado diversos oficios: vendedor de gaseosas, albañil, fabricante de caramelos, contable… Ha publicado la novela «Los olvidados». Pero su nombre llega definitivamente al público al quedar en tercer lugar del Premio Eugenio Nadal 1956 con su novela «Los clarines del miedo». Este relato estremecedor y veraz es la auténtica y esperada novela de la fiesta de los toros, por la que desfilan personajes inolvidables y en la que el autor acierta a crear un clima patético; un lienzo de Zuloaga cobra, de repente, vida y movimiento. «Los clarines del miedo» es, sin duda, llena de dureza y ternura, la mejor novela de toros aparecida hasta ahora en España. Un verdadero documento social y humano por la autenticidad con que ha sabido captar su fiereza y su barbarie, y por la extraordinaria maestría narrativa de que se ha valido para evocar la vida y costumbres de todo un pueblo.


La noche sin riberas – Angel Maria de Lera

La noche sin riberas – Angel Maria de Lera

Se trata de la tercera novela, tras Las Últimas banderas y Los que perdimos, de la tetralogí­a que Lera escribió sobre la guerra y la posguerra españolas bajo la rúbrica común de ‘Los años de la ira‘ y que culminará en Oscuro amanecer. La noche sin riberas —noche total e infinita— recrea la realidad que vivieron los derrotados de la guerra en las cárceles franquistas. Ángel Marí­a de Lera fue militante del Partido Sindicalista de Ángel Pestaña, por lo que vivió personalmente los ambientes y experiencias que recoge en su novela


Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos – Andres Bello

Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos – Andres Bello

«El habla de un pueblo es un sistema artificial de signos, que bajo muchos respectos se diferencia de los otros sistemas de la misma especie; de que se sigue que cada lengua tiene su teoría particular, su gramática. No debemos, pues, aplicar indistintamente a un idioma los principios, los términos, las analogías en que se resumen bien o mal las prácticas de otro. Esta misma palabra idioma está diciendo que cada lengua tiene su genio, su fisonomía, sus giros; y mal desempeñaría su oficio el gramático que explicando la suya se limitara a lo que ella tuviese de común con otra, o (todavía peor) que supusiera semejanzas donde no hubiese más que diferencias, y diferencias importantes, radicales. Una cosa es la gramática general, y otra la gramática de un idioma dado: una cosa comparar entre sí dos idiomas, y otra considerar un idioma como es en sí mismo. ¿Se trata, por ejemplo, de la conjugación del verbo castellano? Es preciso enumerar las formas que toma, y los significados y usos de cada forma, como si no hubiese en el mundo otra lengua que la castellana; posición forzada respecto del niño, a quien se exponen las reglas de la sola lengua que está a su alcance, la lengua nativa. Éste es el punto de vista en que he procurado colocarme, y en el que ruego a las personas inteligentes, a cuyo juicio someto mi trabajo, que procuren también colocarse, descartando, sobre todo, las reminiscencias del idioma latino.» Andrés Bello.


Tlacaelel, el azteca entre los aztecas – Antonio Velasco Pina

Tlacaelel, el azteca entre los aztecas – Antonio Velasco Pina

Tlacaélel, el azteca entre los aztecas cuenta la historia de un joven azteca que recibe el emblema sagrado de Quetzalcóatl y es erigido como Sumo Sacerdote.

La novela te llevará por aquel glorioso pasado de la gran capital México-Tenochtitlan, cómo fue construido y fortalecido el imperio a través de intrigas, hechos heroicos, misticismo y sobre todo por grandes hombres, la gran raza de bronce. Libro indispensable para todos aquellos que se interesan en el Imperio azteca. Un relato interesante y detallado del poder que Tlacaélel tenía en el imperio sin ser emperador donde personajes conocidos como Moctezuma, Tizoc, Axayacatl y Citlalmina son parte fundamental de esta obra que mezcla los datos históricos y la fantasía del autor.

«Porque no siendo rey, hacía más que si lo fuera… ya que no se hacía en todo el reino más que lo que él, Tlacaélel mandaba». (Códice Ramírez)