Pero… ¿hubo alguna vez ochocientos mil puestos de trabajo? – P. García
Beat Strong es una especie de James Bond, Harry Palmer o Jonathan Hemlock elevado a la enésima potencia. Va por libre. Pone sus servicios a las órdenes del mejor postor.
Un distinguido cliente le hace acudir a Madrid, encargándole una singular misión: dar con ochocientos mil empleos. Pero… ¿hubo alguna vez ochocientos mil puestos de trabajo?









